El padre Caldelas es enterrado en la cripta de la catedral de Cádiz cinco años después de su fallecimiento
El pasado tres de agosto en un ambiente de gran solemnidad y recogimiento era enterrado en la preciosa cripta de la catedral de Cádiz los restos del padre Rafael Caldelas, el mismo que durante casi medio siglo iluminó con su magisterio y su erudición la vida religiosa y cultural de San Roque.
“Sólo existía el casco viejo de la población, con sus casas derrumbadas, el barrio de la Colorá era ruina por todas partes. A la calle del Picón se le llamaba las calles de Cisco, porque sólo tenía casarones”.

De esta manera narraba el sacerdote su llegada a San Roque, cuando apenas tenía 28 años, en 1948, al actual Cronista Oficial, Antonio Pérez Girón. En el mes de septiembre de 1990, 42 años después, el Hijo Adoptivo (1971) y Medalla de Oro (2001) de San Roque, asistía a su forzada jubilación en medio de unos emocionantes actos de homenaje. Casi medio siglo de vida en el que Caldelas fundió su compromiso humano con el cultural, produciendo una ingente producción literaria afín siempre al mundo religioso.
Tanto fue su compromiso que fue nombrado Cronista Oficial desde 1976 a 1983.
Parece que sobre el empedrado de la plaza de Armas aún resuena el caminar lento del sacerdote, siempre ataviado con su sotana reglamentaria, un poco a lo antiguo, pero adentrándose con su carisma en los más intrincados rincones de un pueblo al que amó profundamente. Hoy en día aún los vecinos le recuerdan con alegría. María, una asidua de la parroquia de Santa María la Coronada, el templo sanroqueño, recuerda la afabilidad del cura, “a pesar de los años somos muchos los que le recordamos”.

El 18 de abril de 2014, cinco días después de su fallecimiento en la residencia San Juan de Dios de Cádiz, su sobrino Juan Cejudo, también sacerdote, escribía de su tío en un blog personal:
“No me cabe duda que mi tío ha vivido una vida intensa. Que ha sido fiel a su vocación sacerdotal tal como él la entendía y que en mucha gente ha dejado un muy buen sabor de boca. Ha llevado a cabo muchas obras de importancia en San Roque”.
Y era verdad. Este cura que llevaba como bandera el dar importancia a “las pequeñas cosas importantes”, fallecía quince días antes de cumplir los 99 años, siendo decano de los curas gaditanos al sumar 75 años de magisterio, la gran mayoría de ellos en el Campo de Gibraltar, puesto que a su larga estancia en San Roque hay que sumar tres años de magisterio en La Línea y otros en San Martín del Tesorillo, su primer destino en la comarca.

Esta vida llena de compromisos su sustancio, cinco años después de su muerte, en el traslado de sus restos a la cripta de la catedral de Cádiz, donde descansan personajes tan destacados como Manuel de Falla o José María Pemán, así como las reliquias incorruptas de la mártir romana Santa Victoria, cuyo rostro aparece cubierto por una mascarilla de cera.
SU OBRA

Durante su paso por San Roque el padre Caldelas realizó una ingente tarea social, destacando entre sus obras la cooperativa artesanal de la palma, el comedor infantil, la Casa Diocesana Cristo Rey, la escuela en la Sierra del Arca.
La escuela parroquial, y emisora Radio Campaña de Navidad. Restaura la ermita de San Roque y en1987 establece en Los Olivillos la parroquia de Santísima Trinidad.
Como investigador aportó interesantes datos a la historia de la ciudad, como el hallazgo del primer documento referido al cabrero Simón Susarte, personaje de la historia de Gibraltar y San Roque. Desde 1950 a 1956 publica el Boletín Parroquial. En 1985 fue nombrado socio de honor de la Agrupación Artística Familiar Sanroqueña.
Publicó los libros ‘Parroquia de Gibraltar en San Roque: Documentos 1462-1853 (1976)’; ‘Gibraltar en San Roque: cuaderno de notas actas capitulares 1706-1882 (1983)’; ‘Despertador (1988)’, una biografía del beato Fray Diego de Cádiz; ‘Andar y rezar por casa (1989)’; ‘La Parroquia de Gibraltar en San Roque’: ‘Suplemento (1993)’; ‘El Beato Fray Diego José de Cádiz: selección de elogios, sermones, discursos, recuentos y celebraciones del centenario de la beatificación (1998)’ y El Conde de las Lomas. Parroquia de Gibraltar en San Roque: II suplemento (1999)’
El mismo confesó que lo que le motivaba para escribir era “servir a la familia humana, al pueblo de Dios, y muy especialmente, al pueblo de San Roque, de tan gratos recuerdos, que tuvo la gentileza y la generosidad de nombrarme Hijo Adoptivo»
El padre Caldelas es enterrado en la cripta de la catedral de Cádiz cinco años después de su fallecimiento