“Es tremendo que el primer estilo musical que conozcan los niños sea el reggaetón”
El dúo artístico Melou Cotton, formado por Olga Iglesias y Enrique Jaén, lleva ya dos años empeñado en acercar el jazz a los niños del Campo de Gibraltar, de una forma lúdica y divertida.
La mayoría de los niños creen que nunca han escuchado jazz… Lo creen hasta que acuden a un concierto como los que ofrece Melou Cotton y descubren, fascinados, con la boca abierta en ese gesto de sorpresa que sólo saben hacer los niños, que sí que lo han escuchado.
Es más, que no sólo lo han escuchado, sino que algunas de las canciones que más han tarareado en sus cortas vidas, convertidas en bandas sonoras de películas como El libro de la Selva, Tiana y el Sapo, Los Aristogatos, Toy Story… son, precisamente, piezas de jazz.

Así se lo explica Patricia Romero, la animadora que acompaña a Melou Cotton en uno de esos espectáculos, como los que se han celebrado esta última Navidad en espacios como AlCultura y la Asociación de Vecinos El Embarcadero, en el Rinconcillo, gracias a una iniciativa de la Asociación Rizoma.
Además de estos eventos en ocasiones “especiales”, Melou Cotton, el dúo artístico formado por Olga Iglesias y el saxofonista Enrique Jaén, lleva a cabo desde hace ya más de dos años talleres de jazz para peques, y también para jóvenes, en colaboración con colegios e institutos del Campo de Gibraltar.
¿El objetivo?
Ampliar la cultura musical de niños y adolescentes de una forma lúdica y divertida y recordar, a pequeños y mayores, que hay otros estilos musicales, más allá del “bombardeo” constante de la música más comercial.
“Cuando preguntamos a los niños qué estilos musicales conocen, la primera respuesta es, casi siempre, el reggaetón, que es lo que parece que nos imponen a través de la tele, de la radio… Incluso vas a un cumpleaños infantil, en un local de ésos en los que se organizan fiestas, y lo que suena casi todo el rato es reggaetón, que es algo que a mí personalmente me parece tremendo, sobre todo si nos paramos a analizar la letra de la mayoría de esas canciones, que suelen ser penosas…”, comenta Olga Iglesias.
Además de su trayectoria artística como compositora, guitarrista y cantante, Olga Iglesias, que es también profesora de guitarra clásica, atesora una experiencia de casi 30 años como docente, y está convencida de que cuanto antes se acerquen los niños a la música, mejor.
“La música es un tesoro que no tiene edad, pero es que, además, los niños pequeños son esponjas, tienen aún intacta la capacidad de aprender y en nuestros conciertos lo vemos: vienen expectantes, dispuestos a disfrutar, a dejarse sorprender, con la mirada y el corazón abiertos, sin prejuicios…”.

Eso sí, la integrante de Melou Cotton es partidaria de que los niños comiencen a familiarizarse con la música de una forma lúdica y creativa, alejada de encorsetamientos y rígidas disciplinas. “Quien quiera aprender a tocar un instrumento va a necesitar de la técnica, eso está claro, y los Conservatorios cumplen una función, pero yo creo que cuando uno comienza a acercarse a la música no debe hacerlo de forma teórica…
En mi caso, yo empecé a tocar de forma autodidacta, a los trece años, luego pasé también por el Conservatorio, pero con el tiempo te das cuenta de que con lo que disfrutas es con la creatividad, no con repetir lo mismo una y otra vez… Y la música, como cualquier otro arte, necesita libertad”.
Esa libertad, esa capacidad para la improvisación, para tocar mil veces una pieza y que nunca suene igual, es lo que hace tan especial al jazz, como al flamenco, estilo con el que comparte también unas raíces duras, nacidas de una tristeza que necesitaba ser expresada…
Y así lo aprenden los peques que se acercan a los conciertos de Melou Cotton, el dúo algecireño empeñado en “contribuir a divulgar una cultura musical bonita, sana, y variada”.