Iván Merino: Jimenato campeón de carreras de drones
Lo suyo es volar. Parapente, su padre fue campeón de España, aviones teledirigidos y al final, los drones, unos pequeños aparatos de cuatro hélices no tripulado, que se controla de forma remota y que pueden alcanzar velocidades de vértigo.
Iván Merino está a la espera de iniciar un nuevo ciclo de competiciones, aunque ya dispone de un amplio listado de victorias desde que hace dos años y medio descubriera el apasionante mundo de los drones.
Iván Merino está a la espera de iniciar un nuevo ciclo de competiciones, aunque ya dispone de un amplio listado de victorias desde que hace dos años y medio descubriera el apasionante mundo de los drones.

En la actualidad es el número uno en el ranking en la clasificación española, pero antes en 2017 ya ganó el campeonato de Andalucía y quedó segundo en el campeonato del Mundo disputado en Sevilla en ese mismo año y que fue muy importante para él ya que consiguió firmar un contrato con un patrocinador, Allcomposites, lo que le ha permitido competir en 2018 por todo el país.
En el pasado mes de noviembre Merino formó parte de la selección española que compitió en China, donde acudieron 160 pilotos de todo el mundo, No tuvo suerte en la competición individual pero en la general ganó las dos primeras carreras y quedó segundo en la tercera.
España quedó octava, un resultado que no le dejó muy satisfecho.
Nos encontramos con Merino en el campo de fútbol de Jimena. Sobre el césped artificial el campeón de carreras de drones coloca unas barreras por cuyo interior deberá circular a una velocidad de vértigo el dron y que él dirige con unos mandos y unas gafas sofisticadas que le permite pilotar como si estuviera sentado en el mismo aparato.
Iván Merino juega con sus drones con una habilidad incuestionable. El dron sube y baja y hasta baila alrededor del piloto con una armonía que sorprende a aquellos que no están acostumbrados a ver semejante espectáculo.

Y todo empezó por culpa de su madre. Este ex alumno de Ingeniería Aeroespacial de la Universidad de Cádiz recuerda que su primer avión teledirigido le llegó cuando tenía cinco años, “mi madre me daba todo lo que le pedía con tal de que no me subiera al parapente, del que mi padre es campeón de España, pero me gusta todo lo que vuela”.
El mundo del dron le llegó gracias a un compañero de clase, “me vendió su dron por 20 euros y me acercó al mundo de las carreras de drones. Quizás mis victorias han llegado porque ya estaba acostumbrado a pilotar mis aviones con cámara y gafas, por lo que si bien es distinto se aprende más rápido”.
Lo suyo es volar. Y competir en carreras donde por eliminatorias de pocos minutos seis drones compiten por llegar el primero. Sus pilotos sentados en la grada junto a los espectadores y protegidos por una red sienten el vértigo de la competición correr por sus venas.
Detrás de todo está la pasión por este nuevo deporte que tantas satisfacciones le está dando. Cada vez que puede se entrena en el Pinar del Rey donde esquiva con sus drones con una habilidad increíble los arbóles.
“Me lo paso muy bien. Siempre volar lo ha sido, de una manera u otra, pero con los drones puedo viajar, competir y hacer incluso reportajes, como uno que tengo pendiente en poco tiempo con la gran campeona de Kitesurf Gisela Pulido”.
Merino recomienda a aquellos que deseen iniciarse en este deporte que practiquen en simuladores que pueden encontrar en internet y así hasta comprar el primer dron.
Recomienda un uso seguro de estos increíbles aparatos, “basta con el sentido común, hay que volar donde no hay gente, en el campo por ejemplo y nunca cerca de un aeropuerto. La normativa que disponemos no está bien pulida, tiene que perfeccionarse, pero no es una actividad peligrosa, porque en cinco años no ha pasado ningún accidente”
QUÉ ES UN DRON

Un dron es un vehículo aéreo no tripulado (VANT por sus siglas en español).
Que puede ser controlado en forma remota En la actualidad tiene diferentes funciones que son fundamentales dentro de la sociedad, desde propuestas comerciales hasta el rescate de personas.
Los drones tienen, además de las deportivas, múltiples aplicaciones como su uso para cubrir acontecimientos deportivos desde ángulos insospechados, su utilización para acudir en situaciones de emergencia, búsqueda de personas perdidas, control de construcciones, vigilancia en las fronteras, localización gracias a su velocidad de localizar la amenaza de plagas, control de incendios forestales, investigaciones arqueológicas, investigaciones biológicas o fines geológicos y hasta manipulación de materiales nocivos y que pueden ser peligrosas para el ser humano y, además con fines comerciales y como en el caso que nos trata deportivas.
Un mundo fascinante que solo tiene unos cinco años de existencia.