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Tras uno de los mayores enigmas de la humanidad

Soraya Fernández

EL MISTERIO DE LA SÁBANA SANTA

Julio Marvizón, experto en la Sábana Santa, desvela en La Línea algunos de los avances en el estudio de una reliquia que trae de cabeza a la comunidad científica.

Un programa de televisión hizo que el reputado meteorólogo Julio Marvizón pusiese el foco en uno de los grandes misterios de la humanidad, la reliquia más estudiada de la historia y que sigue trayendo de cabeza a científicos, teólogos, creyentes, ateos y curiosos.

Julio Marvizón

Se trata de la Sábana Santa, también llamada la Síndone o el Sudario de Turín, un trozo de lino de 4,3 metros de largo y 1,1 de ancho con la imagen de un hombre de casi 1,80 metros de alto, pelo largo y barba, y lesiones producidas por latigazos, una corona de espinas y clavos.

Lleva siglos siendo uno de los mayores enigmas de la humanidad.

Fue un programa de televisión emitido el 22 de noviembre de 1973 de manera simultánea en distintos canales de televisión europeos sobre el inicio del estudio científico de la Sábana Santa.

“Para mí era una reliquia pero ese día me dí cuenta de que es un misterio científico importantísimo y me impliqué”, explica.

Tanto se ha implicado que lleva desde entonces indagando y estudiando sobre la Sábana Santa y ha escrito dos libros sobre este misterio.

Y es que lo tiene claro, se trata del gran misterio del siglo XXI desde el punto de vista científico: “Ha quedado demostrado que es una sábana que envolvió el cuerpo de un hombre torturado y muerto con los mismos signos que Jesús de Nazaret y que sufrió algo extraordinario”, comenta.

Cuando se le pregunta a qué se refiere con algo extraordinario, responde que una radiación desconocida para la ciencia, breve e instantánea y que sólo chamuscó las primeras fibras de la tela:

“Ningún laboratorio ha sido capaz de reproducirlo. Es algo que la ciencia no es capaz de explicar y que si nos vamos a la fe, es la resurrección.”

La prueba del Carbono 14 que se hizo al sudario está totalmente desacreditada por la ciencia, según sostiene.

“El laboratorio de Oxford, uno de los que la llevó a cabo, ha reconocido que se hizo mal y que debería repetirse”, indica.

También sostiene que en la Síndone está el certificado de defunción del hombre que estaba debajo, que se descubrieron unas letras en griego y en latín alrededor de la cara que los expertos han traducido como Jesús de Nazaret.

Cuando se le pregunta si cree que algún día quedará resuelto este misterio, su respuesta es tajante: “No podremos afirmar que envolvió el cuerpo de Jesús de Nazaret.»

Julio Marvizón

«Aunque pudiéramos tener el ADN de la sangre de la sábana no tenemos con qué compararlo”.

Julio Marvizón supo a través de Reach-Alcance que en la catedral de Santa María La Coronada de Gibraltar hay una réplica de la Sábana Santa de Turín y se mostró interesado en acudir a verla aprovechando su visita a La Línea.

Más información sobre la obra de Julio Marvizón y la Sábana Santa aquí.

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