Soraya Fernández · Fotos: Cedidas
La resolución del Brexit podría favorecer el regreso de la institución cultural española, tras los éxitos obtenidos entre 2011 y 2015
El Gobierno español pretende reabrir la sede del Instituto Cervantes en Gibraltar. Así lo anunció en septiembre el director de esta institución, Luis García Montero, quien elogió los resultados en el Peñón y reconoció que con el Brexit “interesa mucho, diplomática y culturalmente, tener un punto de referencia en Gibraltar”.
Y, efectivamente, los resultados del Instituto Cervantes durante sus cuatro años de funcionamiento en Gibraltar fueron destacables y se convirtió en un referente cultural para muchos gibraltareños.
El Instituto Cervantes cosechó éxitos en lo académico y lo cultural, y se ganó el cariño y el reconocimiento de los gibraltareños, en principio reacios a su existencia. En ello tuvo una importancia capital el perfil estrictamente profesional y el empeño por aislar la institución de todo lo que rodea al contencioso.
Las cifras hablan por sí solas. Alcanzó las 4.500 matrículas, todo un récord para un centro de reciente implantación asentado sobre un territorio de cinco kilómetros cuadrados y con una población de derecho que ronda los 30.000 habitantes. La población infantil y juvenil de Gibraltar llegó a acaparar más del 60% de su alumnado. Por estas instalaciones pasaron intelectuales de primer nivel. Hubo conferencias, ciclos de cine, un club de la zarzuela que levantó pasiones, otro de literatura…. En definitiva, se profundizó en la historia común y compartida.
Recuperar la competitividad bilingüe
Sentadas aquellas bases, la reapertura del Instituto Cervantes en Gibraltar ha generado magníficas sensaciones. Y es que podría impulsar numerosos programas de intercambio educativos que resultarían muy beneficiosos para que los gibraltareños mantengan su competitividad bilingüe. El español lleva años desapareciendo como lengua vehicular entre los gibraltareños.
Según el propio Instituto Cervantes, en Gibraltar se distinguen tres grupos de edades con un perfil lingüístico muy definido.
Por una parte, existe un grupo extenso de personas de más de 50 años que en español con fluidez. Hay otro grupo, de entre 20 y 50 años, con un perfil reducido de bilingüismoe y, otro grupo, de niños y jóvenes, que son monolingües en inglés y que presentan nulo o escaso interés en comunicarse en español.
El Instituto Cervantes puede jugar en este apartado un papel determinante para recuperar una peculiaridad de los gibraltareños que muchos españoles ansían: el bilingüismo. Apertura
Apertura
El Instituto Cervantes abrió sus puertas en Gibraltar el 4 de abril de 2011 fruto de los Acuerdos de Córdoba suscritos por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero con el Reino Unido y Gibraltar a través del Foro Tripartito de Diálogo.
Market Lane
El empresario gibraltareño James Gaggero ofreció un local de 350 metros cuadrados de su propiedad en la segunda planta de número 10 de Market Lane, que finalmente fue la sede del centro. La cesión en uso se estableció por un período inicial de cinco años con un coste anual simbólico de cinco libras.
Francisco Oda
Su director fue Francisco Oda, doctor en Sociología y periodista de La Línea de la Concepción que tras el cierre del centro de Gibraltar fue destinado a las instalaciones que el Cervantes tiene en Manchester y Leeds, en Reino Unido.
Motivos políticos
Este centro cultural cerró sus puertas en Gibraltar en 2015 por motivos políticos, cuando el PP, en el Gobierno de España, dejó sin efecto los Acuerdos de Córdoba.