Tras el éxito internacional de ‘Lo malo’, la cantante, compositora, productora y modelo algecireña, promociona su single ‘P’arriba’ y culmina un año lleno de reconocimientos
En los últimos meses, la vida de la algecireña Brisa Fenoy es un no parar… En octubre viajó a París para realizar un trabajo para una conocida firma de maquillaje, y entre la capital francesa y Barcelona produjo el videoclip de ‘P’arriba’, su último single hasta la fecha. De Barcelona se desplazó a los Pirineos para protagonizar una historia de amor nostálgico en ‘Losing all my time’, el vídeo con el que Zulabard presentó recientemente su álbum debut ‘Late to wait’. Mientras, en esos días se exponía en Madrid la colección del fotógrafo Miguel Reveriego, que la elige como una de las protagonistas de las 17 imágenes fotográficas que, a su criterio, reflejan la nueva generación de talento español.

Nominada para dos importantes premios de la industria musical, los MTV EMA, en la categoría de mejor artista española, y los 40 Principales Awards 2018, como artista revelación, Fenoy recibe durante 2018 tres premios: el de ‘Agitación cultural’, de ICON-El País; el Premio Cosmopolitan, como ‘Icono Millennial’, y el Premio a la Cultura, de Mujeres a Seguir. Entre gala y gala, asiste a la Premier de la película ‘Queen’, en Londres, y es invitada a formar parte del jurado en la gala 7 de Operación Triunfo.
En plena gira promocional de su nuevo single, Brisa aún ha tenido tiempo, en las últimas semanas, de actuar en directo en varios festivales, como el Monkey Week en Sevilla, o de participar en el evento TEDx Cádiz University, celebrado a mediados de noviembre en el Palacio de Congresos de Cádiz.

A preguntas de Reach-Alcance, la cantante, compositora y modelo algecireña asegura vivir con una cierta sensación de vértigo desde el éxito internacional de ‘Lo Malo’ (el tema que compuso para Aitana y Ana Guerra, y que estuvo a punto de representar a España en el último festival de Eurovisión), pero, eso sí, sin llegar a perder la cabeza.
La también autora de canciones como ‘Jericó’ o ‘Tres minutos’ asegura llevarse muy bien con las nuevas tecnologías, que le permiten conectar con su público más allá de modas y tendencias, y es consciente de que es en sus letras, pero también en su peculiar sello musical, donde está la clave del secreto de su éxito. “El llamado ‘éxito’ tiene su fundamento en la capacidad que un tema musical tenga para conectar con los sentimientos y los patrones rítmicos de quienes lo escuchan. No sólo el contenido de las canciones tiene su importancia, aunque para mi tiene mucha, también los ritmos y las melodías hacen un trabajo imprescindible”, explica.
Lo de ser un ‘icono millennial’ es algo que no le quita el sueño, aunque agradece el reconocimiento que supone, como cualquier otro premio. “Yo no soy un icono, ni pretendo serlo… Más aún, me gustaría des-construirlo. Solo soy un eslabón más de una cadena de personas, de artistas, que queremos transformar, a través de nuestro arte, la realidad. Todas las generaciones somos iguales, y los millennials tenemos la responsabilidad de romper el eje generacional, porque sin las aportaciones de todas las generaciones el cambio no será posible”.
Para quienes puedan pensar que hay algo de ‘pose’ en su compromiso con causas como el feminismo o la inmigración, Brisa tiene una respuesta clara. “Yo sé, y eso es lo importante, que no hay pose en mis propuestas… Todas ellas nacen de la convicción personal, y del sentido que para mí tiene cualquier vida humana. De hecho, me comporto como soy, y posiblemente sea eso lo que llame la atención”.

Acostumbrada a vivir haciendo y deshaciendo maletas, Brisa no puede venir ya por Algeciras todo lo que le gustaría, por eso disfruta tanto de escapadas como la de este pasado verano, que le permitieron incluso dar un concierto en AlCultura. “Tengo muchas amigas, amigos, familiares, que se informan de lo que hago y que me trasmiten buenos sentimientos y mucho ánimo para seguir el camino comenzado. Y siempre me siento bien en esta tierra en la que nací, y sigo creciendo… Cuanto más se conocen otros lugares más me percato de la belleza excepcional de este territorio”.
Pese a la calma que transmiten su mirada, su sonrisa casi perenne y su propio nombre, Brisa es un huracán de actividad, un torbellino lleno de proyectos que sabe, no obstante, que “el tiempo está tasado, y no se puede acometer todo de golpe”. Encargos para Eurovisión, nuevos temas terminados y en la cola de espera para salir, dos nuevos videoclips, un libro, trabajos para algunas marcas…y seguir componiendo. Y disfrutar de ‘P’arriba’, el tema que acaba de salir y que es, como su autora, una invitación al optimismo. “Hay que mirar p’arriba, con ganas de vivir la vida felizmente, porque, salvo en situaciones muy adversas, la decisión siempre está en cada persona…”, concluye.