El astrofísico algecireño Javier Peralta: “Conocer mejor la atmósfera de Venus nos puede ayudar a entender el efecto invernadero en La Tierra”
El astrofísico algecireño Javier Peralta trabaja, desde hace casi 5 años, en la misión Akatsuki, de la Agencia Espacial Japonesa (JAXA)…
“Necesitamos estudiar Venus para aprender más sobre el efecto invernadero, que ya hemos empezado a sufrir en La Tierra, y averiguar cuál sería ese punto de no retorno a partir del cual ya no se podría hacer nada”.

Al astrofísico Javier Peralta le brillan los ojos cuando habla de la Misión Akatsuki (que significa ‘Amanecer’), y de la que, de un tiempo a esta parte, se ha convertido en su especialidad investigadora: la observación y análisis del cielo de Venus.»
Natural de Algeciras, Peralta lleva casi cinco años residiendo en Japón, trabajando para la Agencia Espacial Japonesa (JAXA) tras conseguir una de las más prestigiosas becas a nivel internacional (“un sueño hecho realidad”).
Pero aún no sabe qué le deparará el futuro, cuando termine su contrato en el país nipón. “Me gustaría regresar si no a España, sí al menos a Europa, por estar más cerca de la familia y porque son ya muchos años de vida nómada, pero los que nos dedicamos a la investigación lo tenemos complicado: la investigación se ha ‘uberizado’, con escaso número de contratos y de corta duración… La situación es de pena”.

La pasión de Javier Peralta por el planeta vecino viene de más atrás, y se afianzó durante sus años de trabajo en la misión Venus Expréss (que culminó en 2014), de la Agencia Espacial Europea (ESA), tras estudiar Astrofísica en la Universidad de La Laguna (Tenerife), comenzar su doctorado en Bilbao y trabajar también con datos de la Mars Express de ESA y las misiones Galileo y Messenger de NASA.
“La peculiaridad de la misión espacial japonesa, que alcanzó la inserción orbital en diciembre de 2015, es que cuenta con cámaras que captan los diferentes niveles de nubes existentes en la atmósfera de Venus, estudiando un fenómeno muy específico de este planeta: la superrotación atmosférica”, explica Peralta, que acaba de publicar un extenso artículo sobre el “océano de aire y nubes” de Venus en la prestigiosa revista de The Planetary Society, y que se muestra convencido de que la divulgación es esencial para el avance del conocimiento científico, aunque, lamentablemente, algunas editoriales especializadas pretendan “convertirla en un coto cerrado, y sólo al alcance, previo pago, de instituciones y universidades con fondos cada vez más reducidos”.
Durante sus breves días de descanso en Algeciras, en los que también ha tenido tiempo para impartir una conferencia en el marco de Diverciencia, este especialista en la la dinámica atmosférica nos explica que “Venus tiene vientos muy fuertes, de más de 400 kilómetros por hora; su atmósfera gira unas 60 veces más deprisa que la superficie del planeta, y aún no se sabe por qué… Ese misterio es el que la Misión Akatsuki trata de desvelar”.

Y añade que “el fenómeno de la superrotación no sólo se da en Venus, sino también en Titán (una de las lunas de Saturno) y en muchos exoplanetas llamados ‘Hot Jupiters’ por ser, aproximadamente, del tamaño de Júpiter y estar muy cerca de sus estrellas en sus respectivos sistemas solares, y con diferencias de temperaturas enormes entre su lado diurno y el nocturno”.
Esto ya, de por sí (puesto que permite ahondar en el conocimiento del universo), justificaría por sí solo cualquier nueva misión a Venus (la India planea la misión Shukrayaan-1 para el año 2023 y puede haber otra europea, EnVision, en torno a 2032), pero, según advierte Peralta, el mayor reto consiste en lo que nos pueda aportar, a los terrícolas, el estudio de su enorme efecto invernadero, el mayor de todo el sistema solar, como ya confirmó el célebre Carl Sagan en su tesis doctoral.
“Cuando observamos Venus en el cielo, por la noche, vemos que parece la más brillante de las estrellas… Eso es así porque refleja gran parte de la luz del Sol y, en consecuencia, absorbe muy poca. Debería ser un planeta oscuro y frío, y, sin embargo, su superficie es mucho más caliente de lo que pensábamos, con una temperatura de unos 450 ºC, y la principal causa está en los elevados niveles de dióxido de carbono existentes en su atmósfera”.

Actualmente, según explica Peralta, la atmósfera de Venus está compuesta, en un 98 %, por CO2, que no deja escapar la radiación al espacio y la devuelve a la superficie, produciendo un sobrecalentamiento brutal…
El desafío está en ver, según el científico algecireño, “qué pasó en Venus para que el efecto invernadero se disparase de esa manera, y qué podemos hacer en la Tierra para impedir que el cambio climático nos conduzca al mismo destino, evitando llegar a ese punto en el que el efecto invernadero sea ya irreversible”.
El astrofísico algecireño Javier Peralta: “Conocer mejor la atmósfera de Venus nos puede ayudar a entender el efecto invernadero en La Tierra”